El paro nacional cumple 29 días en Ecuador convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) desde el 22 de septiembre tras la eliminación del subsidio al diésel. El Gobierno nacional, mediante un comunicado difundido la noche del domingo 19, anunció que “no hay condiciones para el diálogo” con las organizaciones indígenas de Imbabura, debido a que los manifestantes mantienen bloqueos viales y acciones violentas, incumpliendo acuerdos previos. A pesar de que el Ejecutivo había pactado mesas técnicas para tratar temas como educación y acceso al agua, estas no se instalaron y las vías siguen cerradas, principalmente en Imbabura, afectando el abastecimiento y la normalidad en la región.
Por su parte, los cinco pueblos kichwas de Imbabura, articulados en organizaciones como Chijallta Fici, Unorcac y Ficapi, ratificaron su compromiso de mantener abiertos los canales de diálogo, pero con dos condiciones fundamentales: ratificar la continuidad de la resistencia en la provincia de Imbabura y la apertura del corredor humanitario en todos los puntos de resistencia, según la Federación de los Pueblos Kichwas de la Sierra Norte del Ecuador. A pesar del llamado al diálogo, mantienen la movilización activa ante lo que califican como incumplimientos del Gobierno, que insiste en no ceder ante “pretensiones de imposiciones” y en actuar con firmeza para garantizar la paz y la seguridad de la mayoría de ecuatorianos.
En paralelo, el presidente de la Conaie, Marlon Vargas, desde la asamblea de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confenie), denunció la continua explotación petrolera y minera en sus territorios que ha generado pobreza y contaminación. Además, anunció que los pueblos amazónicos demandan que el salario básico suba a 650 dólares para compensar el alza en los combustibles y expresaron que la Amazonía no permitirá más saqueo ambiental. Por último, Leonidas Iza, ex presidente de la CONAIE y dirigente indígena , en entrevista para Radio Pichincha este lunes, confirmó que las nacionalidades indígenas trabajarán por el “NO” en el referéndum con preguntas sobre bases militares, reducción de asambleístas, fondos políticos y la propuesta de una nueva constituyente, como parte de su resistencia en defensa de sus derechos y territorios.

