El ministro del interior, John Reimberg, informó que la cárcel de máxima seguridad conocida como La Roca quedó vacía luego de que todos los presos fueran trasladados a la prisión de Santa Elena. La medida forma parte de un proceso de reorganización del sistema penitenciario y busca preparar este centro para una serie de mejoras en su infraestructura.
El ministro explicó que el traslado total de los reclusos era necesario para iniciar las obras de rehabilitación, por lo que se ejecutó un operativo que se extendió durante la madrugada. El objetivo, según Reimberg, es reforzar las condiciones de seguridad y control dentro de este recinto carcelario considerado uno de los más estrictos del país.
Los internos que fueron reubicados en Santa Elena provenían de distintas provincias del país, entre ellas Guayas, Esmeraldas, Santo Domingo, Azuay, El Oro, Cotopaxi, Pichincha, Manabí y Los Ríos. Con esta medida, el Ministerio del Interior busca optimizar la distribución de los privados de libertad y avanzar en el plan de fortalecimiento del sistema penitenciario nacional.

