El próximo 16 de noviembre, Ecuador vivirá una jornada decisiva en la consulta popular que definirá si se permite o no la instalación de bases o personal militar extranjero en territorio nacional. La propuesta forma parte de la estrategia del gobierno de Daniel Noboa para enfrentar al crimen organizado transnacional, que ha incrementado su poder en los últimos años. La visita de autoridades de seguridad de Estados Unidos a bases ecuatorianas ha reavivado el debate sobre la cooperación internacional y los límites de la soberanía nacional.
El antecedente más recordado es la base de Manta, que funcionó entre 1999 y 2009 como centro de operaciones contra el narcotráfico bajo un acuerdo con Estados Unidos. Hoy, en un contexto más violento y con un narcotráfico fortalecido, el gobierno plantea retomar alianzas internacionales para fortalecer la seguridad interna. La pregunta del referéndum busca reformar la Constitución para eliminar la prohibición de bases extranjeras, dejando abierta la posibilidad de establecer acuerdos puntuales con otras naciones en materia de defensa y seguridad.
Mientras algunos sectores sostienen que esta cooperación sería una respuesta necesaria ante la crisis de seguridad, otros advierten sobre el riesgo de perder autonomía y comprometer la soberanía nacional. Los defensores del “sí” argumentan que Ecuador necesita aliados estratégicos para combatir el crimen global, mientras que los partidarios del “no” apelan al artículo vigente que declara al país un “territorio de paz”.
El domingo se decidirá si que se elimina la prohibición para instalar una base militar extranjera en el #Ecuador. Conoce cuáles son los puntos de debate sobre esta pregunta ⬇️ pic.twitter.com/x7PnijDoY5
— Udla Channel (@UdlaChannelEc) November 13, 2025

