Alemania prepara un nuevo modelo de servicio militar que podría comenzar en 2026 y que supone su mayor giro estratégico desde el fin de la Guerra Fría. Tras décadas de reducción de tropas y pacifismo institucional, aceleradas por la suspensión del servicio militar obligatorio en 2011, la invasión rusa de Ucrania obligó al país a replantear su política de defensa. El plan prevé un sistema principalmente voluntario, apoyado por fuertes incentivos económicos y formativos, con el objetivo de alcanzar 260.000 soldados en activo para 2035, además de una amplia reserva. Si la captación no resulta suficiente, el Gobierno no descarta mecanismos de obligatoriedad, incluido un cuestionario de disponibilidad para todos los jóvenes de 18 años y, desde 2027, exámenes médicos obligatorios para quienes hayan nacido en 2008 o después.
La propuesta ha generado tensiones dentro de la coalición de gobierno, donde los conservadores exigen activar la conscripción automática en caso de déficit de reclutas, mientras los socialdemócratas prefieren reforzar la voluntariedad. También suscita críticas entre jóvenes y sectores de izquierda, que temen el regreso del servicio obligatorio. Aun así, el Ejecutivo sostiene que Alemania debe asumir un papel central en la defensa europea ante la creciente amenaza rusa y la menor implicación de Estados Unidos. El Bundestag deberá aprobar la iniciativa antes de fin de año, abriendo la puerta al mayor proceso de rearme alemán en la historia reciente.
#Alemania está a punto de dar un paso decisivo en su política de defensa. Tras más de una década sin servicio militar obligatorio, el Gobierno Federal presenta un nuevo modelo que combina voluntariedad con posibles mecanismos de conscripción y que podría entrar en vigor en 2026. pic.twitter.com/6EqA14mNbY
— Udla Channel (@UdlaChannelEc) November 26, 2025

