En Ecuador, cada vez más personas buscan préstamos rápidos para enfrentar emergencias, pagar deudas o sostener pequeños negocios. Sin embargo, muchas de estas ofertas provienen de entidades financieras ilegales que operan al margen de la supervisión oficial. Entre abril y finales de 2025, el número de estas instituciones registradas creció de 25 a 60, evidenciando un incremento preocupante en este tipo de prácticas.
Las consecuencias de recurrir a estos préstamos van más allá de lo económico. Historias como la de Irene muestran que los usuarios pueden enfrentarse a amenazas y persecución cuando no logran pagar. Expertos advierten que este tipo de financiamiento informal no solo genera altos intereses, sino que también puede estar vinculado a actividades ilícitas como el lavado de dinero, dejando en evidencia la urgente necesidad de un sistema crediticio más accesible y seguro para los ciudadanos.
Crecen los préstamos ilegales en Ecuador. Muchos ciudadanos recurren a ellos por dinero rápido, pero el riesgo va más allá de lo económico: intereses altos, amenazas y hasta vínculos con actividades ilícitas. pic.twitter.com/GW0M9MC2XA
— Udla Channel (@UdlaChannelEc) January 9, 2026

