En Quito, la franja entre las 7 y las 8 de la mañana se ha convertido en el periodo más crítico para la seguridad vial. Según datos del Registro de Tránsito, cada semana se registran 598 siniestros, de los cuales 288 son graves, lo que representa el 37% de los accidentes de la ciudad. Esta tendencia ha provocado que las muertes en esta franja horaria hayan aumentado hasta un 43% en ciertos periodos, siendo martes, miércoles y viernes los días con mayor incidencia. La combinación de prisa, transporte pesado y congestión urbana convierte a la franja matutina en un escenario de alto riesgo.
Expertos en seguridad vial y autoridades locales destacan la importancia de manejar a la defensiva y regular los horarios de carga para mitigar riesgos. Como señala el General Wilson Pavón, Quito registra una tasa de mortalidad de 23,40 personas por cada 100.000 habitantes, afectando principalmente a peatones, personas de la tercera edad y niños. La Agencia Metropolitana de Tránsito ha implementado más de 640 operativos para reducir la vulnerabilidad en las rutas, pero la prevención y la responsabilidad al volante siguen siendo clave para salvar vidas.

