sábado, junio 22, 2024
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El periodismo de Ecuador en riesgo

Por: Jazmine Aroutiounian

La vida de los periodistas ecuatorianos está en peligro. Desde hace unos años se ha visto cómo periodistas, reporteros, fotógrafos periodísticos, han sido atacados, amenazados o asesinados por haber cumplido con su labor, por haber hablado de temas “delicados” como la mafia, el narcotráfico o políticos corruptos. El deber del periodista siempre ha sido informar, sin importar el tema. ¿Cómo es posible que los periodistas no puedan cumplir con su deber debido a que tienen el riesgo de morir? ¿Es justo para los periodistas tener que vivir con miedo por haber publicado un artículo sobre este tipo de temas?

“Los periodistas ecuatorianos estamos expuestos y sin garantías de protección específica de parte del Estado ecuatoriano”. Esto fue lo que escribieron en el artículo “El Estado Ecuatoriano no ofrece garantías para el ejercicio periodístico” del medio de comunicación Periodistas Sin Cadenas. Lo que declaran es cierto, el Estado ecuatoriano no ha garantizado ninguna forma de protección para los periodistas. En 2019 se creó el Comité Interinstitucional para la Protección de Periodistas, y el objetivo de esta entidad, como dice su nombre, era proteger a los periodistas de cualquier tipo de ataque, sea de menor o mayor riesgo. Sin embargo, este comité no ha hecho nada para ayudar a los periodistas a ejercer su profesión de manera segura; existe la entidad, pero no cumple con su promesa de brindar seguridad a los periodistas.

No es secreto que la inseguridad y el crimen en Ecuador aumentaron notablemente. Como es de esperar, los periodistas deben informar sobre estos acontecimientos, pero, como se mencionó anteriormente, los periodistas corren un gran peligro al tratar de difundir lo que está ocurriendo en el país, con relación a estos temas. Según Fundamedios, solo en 2021 hubo un total de 289 agresiones a la prensa ecuatoriana.

El hecho de que los periodistas reciban amenazas, sean secuestrados o asesinados no es algo nuevo en Latinoamérica. En México, desde el año 2000, 153 periodistas fueron asesinados por haber cumplido con su labor de informar. Desde el mismo año en Colombia, 62 periodistas han sido asesinados por cubrir algún suceso relacionado al narcotráfico o haber escrito un artículo sobre este tema. Lastimosamente, Ecuador está cada vez más cerca de tener este nivel de peligrosidad para los periodistas, de que los profesionales tengan que vivir con miedo por publicar algo sobre las mafias o el narcotráfico.

Muchas fuentes culpan a la década del Correísmo por la inseguridad que vivimos en la actualidad, ya que desde que inició este gobierno, el peligro en las calles aumentó y la libertad de expresión disminuyó. Además, en esta época fallecieron bastantes periodistas sin explicación alguna. Mariana Neira, en su artículo “Las Muertes sin aclarar de la década Correísta”, nombró a algunos de los periodistas que fallecieron sospechosamente luego de haber hablado o publicado sobre el gobierno de Rafael Correa. Estos periodistas son: Carlos Navarrete, Raúl Rodríguez, Jorge Santana, Byron Baldeón y Fausto Valdivieso.

Con respecto a periodistas que fallecieron por haber cubierto o hablado sobre las pandillas de narcotráfico existentes en Ecuador, recientemente hubo un caso que estremeció a todo el país. En 2018 el periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra, todos miembros del diario El Comercio, fueron secuestrados y asesinados por el grupo criminal colombiano “Frente Oliver Sinisterra”, que delinque tanto en Colombia, como en Ecuador. Los tres profesionales del periodismo fueron a realizar una investigación sobre los atentados que ocurrían en Esmeraldas.

Analizando estos casos, se puede llegar a la conclusión de que, para que los periodistas no sean atacados de ninguna manera, tienen que dejar de lado su compromiso y deseo de informar e investigar sobre estos temas y regirse a lo “seguro”. Los ecuatorianos merecen saber lo que ocurre en su país; los periodistas son quienes harán posible que lo sepan, pero si es que sus vidas corren peligro. ¿Cómo podrán cumplir con esto?

Es triste saber que los periodistas corren el riesgo de perder sus vidas, ser atacados o salir heridos por hablar sobre temas “controversiales”. ¿Eso significa que ya no se hablará sobre este tipo de temas? Vivir con miedo no es justo para los periodistas, tener que quedarse callados no tiene que ser una opción para los profesionales del periodismo. No existe libertad de expresión para los profesionales del periodismo de Ecuador. Los periodistas deberían tener más seguridad y atención por parte del gobierno, deberían brindarles el apoyo que merecen tener. Cada persona debe cumplir con su deber profesional; informar e investigar es el deber profesional del periodista, es tiempo de que se respete más a los periodistas ecuatorianos y protegerlos del peligro que corren a diario. Hay que buscar seguridad porque la vida de los periodistas ecuatorianos está en peligro.

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